Mi confrontación con la docencia
Mi profesión de origen es ser maestra ya que soy egresada de la Normal Superior de Instituto Campechano, todavía era estudiante del último semestre cuando me inicié como docente.
Entre a laborar por invitación de la directora ya que había mucha oferta de trabajo, pues la escuela apenas estaba iniciando. Recuerdo que todavía estaba en el último semestre de la carrera y eso me pareció fabuloso, me sentía importante, pero no sabía a lo que me enfrentaba, pensé que era muy fácil, ese primer día me di cuenta delo que es estar frente a un grupo de 35 alumnos, me sentía muy insegura, pero decía yo tengo que hacerlo, si puedo.
Como me gusta enseñar se me facilitó la tarea de docente, trabajar con jóvenes de 15 años es un poco complicado y difícil, esto se debe a que están pasando de la niñez a la adolescencia y carecen de responsabilidad y piensan que todavía están en secundaria, pero a pesar de todo lo disfruto, es gratificante trabajar con ellos.
Para mí significa mucho ser docente ya que parte de mi vida la he dedicado a la enseñanza, me ha dejado muchas satisfacciones personales, fui creciendo con ellos, con los años aprendí a ser tolerante, comprensiva y tener mucha paciencia. Disfruto mi trabajo.
Me da gusto saber que soy útil, mis ex alumnos todavía acuden a mí para que los asesore en sus tareas literarias, eso me agrada porque me demuestra que me tienen confianza.
Trabajar con grupo de 55 alumnos es muy desgastante tanto para mí como para ellos, porque eso repercute en su enseñanza, y el aprendizaje no es aprovechado por todos.
miércoles, 20 de mayo de 2009
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